El procedimiento de chorreado es similar al procedimiento de granallado pero en este caso se utilizan partículas no férricas, fundamentalmente corindón. Ahora los equipos suelen ser distintos a los de granallar. Se aplica aire comprimido para producir el chorro abrasivo. Se distinguen equipos de succión y de presión.
El chorreado es una técnica de tratamiento para limpieza superficial por impacto con el cual se puede lograr un acabado superficial óptimo para aplicaciones posteriores de recubrimiento.